Código SWIFT, código de entidad e IBAN
Encuentra el código SWIFT, el código de entidad y verifica un IBAN.
Un código SWIFT, un código de entidad o un IBAN se pueden compartir sin riesgo para recibir una transferencia. Nunca compartas tus claves de acceso ni los datos de tu tarjeta.
Códigos SWIFT e IBAN de los bancos españoles
SWIFT / IBANCómo funciona: SEPA, IBAN, SWIFT/BIC y el código de entidad
Cuando haces una transferencia dentro de la zona única de pagos en euros (SEPA), tu banco necesita identificar con exactitud la cuenta de destino. El protagonista es el IBAN (International Bank Account Number): un identificador único que engloba el país, el banco, la oficina y tu número de cuenta en una sola cadena. En la práctica, el IBAN es tu número de cuenta "ampliado" para uso internacional.
El código SWIFT o BIC (Bank Identifier Code) identifica al banco como entidad dentro de la red mundial de mensajería financiera SWIFT. En las transferencias SEPA dentro de la Unión Europea normalmente basta con el IBAN, pero para pagos internacionales fuera de SEPA suele exigirse también el BIC.
El código de entidad son los cuatro dígitos que identifican a tu banco a nivel nacional (por ejemplo, 0049 para Banco Santander o 2100 para CaixaBank). Ese código no viaja suelto: está incrustado dentro de tu propio IBAN, justo después de los dígitos de control. Así, IBAN, BIC y código de entidad describen la misma cuenta desde tres niveles distintos: la cuenta concreta, el banco en el mundo y el banco en España.
Cómo encontrar tu código SWIFT y tu IBAN
Tienes varias formas sencillas de localizar estos datos sin pedírselos a nadie:
- Banca online y app móvil: es la vía más fiable. Entra en el detalle de tu cuenta; el IBAN completo y el BIC suelen aparecer en la sección de "datos de la cuenta", "información para recibir transferencias" o similar.
- Extracto bancario: tanto los extractos en papel como los PDF descargables incluyen el IBAN completo en la cabecera o el pie del documento.
- Tarjeta y contrato: la tarjeta de débito o crédito no muestra el IBAN, pero el contrato de apertura de cuenta y la libreta sí lo recogen.
Si solo conoces los cuatro dígitos del código de entidad, puedes usar el buscador de esta página para identificar el banco y su BIC asociado. Recuerda comprobar siempre el IBAN completo carácter a carácter antes de compartirlo.
Formato y estructura del IBAN español (referencia oficial)
El IBAN español tiene siempre 24 caracteres y sigue esta estructura definida por la norma ISO 13616:
- ES — código de país (2 letras).
- 2 dígitos de control internacionales (validan todo el IBAN).
- 4 dígitos de entidad — identifican al banco.
- 4 dígitos de oficina — identifican la sucursal.
- 2 dígitos de control (DC) — control interno del número de cuenta nacional.
- 10 dígitos de número de cuenta.
Ejemplo de estructura: ES PP EEEE OOOO DC NNNNNNNNNN. La validez del IBAN se comprueba con el algoritmo Mod-97 (ISO 13616 / ISO 7064 MOD-97-10): se reordena la cadena, se convierten las letras a números y el resto de dividir entre 97 debe ser 1.
Los códigos de entidad y oficina proceden de los registros oficiales de entidades del Banco de España (bde.es), que mantiene el censo de entidades de crédito que operan en el país.
Transferencias internacionales: BIC/SWIFT + IBAN
Para recibir o enviar dinero desde fuera de la zona SEPA necesitas combinar dos datos: el BIC/SWIFT del banco y tu IBAN. El BIC dirige el mensaje al banco correcto en la red mundial; el IBAN identifica la cuenta exacta dentro de ese banco.
Conviene recordar que el código de entidad va dentro del IBAN: no es un dato adicional que debas facilitar por separado. Quien tiene tu IBAN ya conoce, de forma implícita, tu banco y tu oficina. El BIC tiene 8 u 11 caracteres (banco, país, localidad y, opcionalmente, sucursal) según la norma ISO 9362.
Para un pago internacional típico bastará con dar tu IBAN, tu BIC y el nombre del titular de la cuenta. Algunos países exigen además la dirección del banco; consúltalo con quien va a emitir el pago.
Notas locales y seguridad
En España, IBAN y BIC son datos pensados para compartirse cuando alguien necesita pagarte o domiciliarte un recibo. Aparecen en facturas, presupuestos y contratos sin que ello suponga ningún riesgo: con tu IBAN una persona puede enviarte dinero, pero no puede sacar fondos de tu cuenta sin tu autorización.
Dicho esto, distingue claramente entre datos públicos y credenciales privadas:
- Puedes compartir tu IBAN y tu BIC para recibir un pago.
- Nunca compartas tus claves de acceso a la banca online, los códigos de un solo uso (OTP o SMS de confirmación), el PIN ni el número completo, la fecha de caducidad y el CVV de tu tarjeta.
Ningún banco legítimo te pedirá esas credenciales por teléfono, correo o mensaje. Si recibes una petición así, sospecha de fraude y contacta directamente con tu entidad por los canales oficiales.
