Simulador de factoring
Calcula el anticipo, la retención, la comisión de factoring y los intereses, además del coste real anualizado — y controla el disponible y los plazos de recurso de tu cartera.
Qué calcula esta herramienta y qué no calculan los simuladores de las entidades
Casi todos los simuladores de factoring que hay en internet pertenecen a un banco, a una entidad de financiación o a un comparador. Todos hacen la misma cuenta corta: importe de la factura por el tipo de comisión. Faltan justamente las dos cosas que descuadran la tesorería en la práctica.
La primera es el momento del cobro. El factoring paga dos veces, no una: primero el anticipo y después la retención menos los costes, cuando el deudor paga de verdad. Son dos entradas distintas, a menudo separadas por seis u ocho semanas. Sumarlas en una sola línea de previsión es contar con un dinero que ese día no está.
La segunda es el plazo de recurso. En factoring con recurso, si el deudor no paga dentro del plazo pactado, la factura sale de la base de financiación. No se devuelve ningún recibo ni llega ninguna carta: el importe disponible en el portal de la entidad baja, sin más. La pestaña «Control del disponible» reconstruye ese cálculo con tu propia cartera de facturas.
Factoring, confirming y anticipo de facturas
En España se confunden tres productos que funcionan de forma muy distinta.
El factoring financia tus facturas emitidas: cedes el derecho de cobro y la entidad te anticipa una parte. Puede ser con recurso (el riesgo de impago sigue siendo tuyo) o sin recurso (la entidad asume la insolvencia del deudor, y en ese caso la factura puede salir de tu balance).
El confirming es lo contrario y en España está muy extendido: lo contrata tu cliente para gestionar el pago a sus proveedores. Si te llega una oferta de confirming, quien financia es tu cliente y tú decides si cobras al vencimiento o anticipas con la entidad que él ha elegido. No lo confundas con el factoring: no controlas las condiciones ni el proveedor financiero.
El anticipo de facturas o la línea de descuento comercial es la versión bancaria clásica: crédito contra efectos, sin gestión de cobro y sin cobertura de insolvencia. Suele salir más barato en el tipo, pero el servicio no es el mismo.
Revisa en tu contrato las palabras «con recurso», «sin recurso» y «cesión» para saber en qué producto estás realmente.
Cómo se forma el coste en España
Un contrato español suele tener dos componentes, por lo que comparar ofertas con un solo porcentaje induce a error.
La comisión de factoring remunera el servicio: gestión de la cartera, reclamación, y en el factoring sin recurso la cobertura del riesgo de insolvencia. Se expresa como porcentaje del importe cedido, normalmente entre el 0,3 % y el 3 %, y se aplica a todas las facturas cedidas, se anticipen o no.
Los intereses se calculan solo sobre lo efectivamente dispuesto, casi siempre como euríbor más un diferencial, con liquidación diaria. Aquí es donde el retraso de tus clientes se paga directamente.
A eso se añaden partidas que no aparecen en el tipo anunciado: comisión de estudio o apertura, comisión de clasificación por deudor, gastos de transferencia urgente y comisiones por facturas que superan el plazo de recurso. En el simulador elige «Comisión de factoring + intereses» e introduce los gastos fijos aparte: en facturas de importe reducido pesan más que el propio tipo de interés.
El coste anualizado, la única cifra comparable
Un 1,8 % junto a una póliza de crédito al 8,5 % anual parece barato. No son cifras comparables: el 1,8 % compra unos sesenta días de tesorería y el 8,5 % compra un año entero.
Anualiza: coste total dividido por el importe realmente recibido, multiplicado por 365 dividido por los días de financiación. Una factura de 50.000 € anticipada al 90 %, con un 0,7 % de comisión y un 6,5 % de intereses a 60 días, cuesta unos 830 € — un 1,7 % de la factura, pero cerca del 11 % anual. Esa es la cifra que debes poner al lado del tipo de tu póliza.
No es un argumento contra el factoring. La línea crece con tus ventas sin renegociar, no consume garantías reales, la decisión se apoya en la solvencia de tus clientes más que en la tuya, y el factoring sin recurso incorpora una cobertura de insolvencia que ninguna póliza ofrece. Pero conviene saber qué se compara con qué, y el simulador muestra las dos cifras.
Plazo de recurso y plazos legales de pago
El plazo de recurso es la ventana que tiene tu deudor para pagar antes de que la factura deje de financiarse. Lo habitual son 60 a 120 días, y los contratos españoles suelen contarlo desde el vencimiento, no desde la fecha de factura. Con vencimiento a 60 días y recurso de 90, hablamos de 150 días desde la emisión: quien calcula desde la fecha de factura se equivoca en un mes entero.
Al expirar, la factura sale de la base: tu disponible baja por el importe multiplicado por el porcentaje de anticipo, y el anticipo se recupera, normalmente compensándolo con la siguiente disposición.
Conviene recordar que la Ley 15/2010 fija en 60 días el plazo máximo de pago entre empresas, sin posibilidad de ampliarlo por acuerdo. Un cliente que paga a 90 o 120 días no solo te genera un problema de tesorería: está incumpliendo la norma, lo que te da un argumento de reclamación cuando la factura se acerca a su plazo de recurso. El panel de plazos ordena las facturas por proximidad y cuantifica la financiación en juego.
Cómo calcula la entidad tu disponible
La cifra del portal no es tu cartera por el porcentaje de anticipo, y de ahí la diferencia con lo que esperas. Es una cadena de deducciones, y el orden importa.
Se parte de las facturas cedidas pendientes de cobro. Se retiran las no financiables: las que han superado el plazo de recurso, las que están en disputa y, según contrato, las de empresas del grupo, deudores extranjeros o clientes que exceden su clasificación de riesgo. Lo que queda es la cartera elegible.
Después se aplica el límite de concentración por deudor, habitualmente del 20 % al 30 %. El exceso queda fuera. Lo importante: el límite se calcula sobre la cartera ya depurada. Una factura vencida de un cliente cualquiera reduce la base y puede empujar a tu mayor cliente por encima del límite de concentración — un solo hecho, dos deducciones.
El resultado se multiplica por el porcentaje de anticipo, se topa con el límite de la línea y se resta lo ya dispuesto. Eso es lo que puedes disponer hoy. La herramienta muestra cada deducción con su motivo, que es precisamente lo que el extracto no explica.
Usarlo sin conectar el banco, y por qué está pensado así
Aquí no hay conexión bancaria ni enlace con la entidad. En el factoring sin notificación, leer tu extracto tampoco serviría: tus clientes pagan en una cuenta controlada por la entidad y en tu extracto solo aparecen abonos agrupados que no se corresponden con facturas concretas.
Las dos fuentes que responden a las preguntas importantes son tu cartera de facturas y una cifra del extracto de la entidad. Así que: traslada una vez las condiciones del contrato, importa las facturas pendientes en CSV desde Sage, A3, Holded o Quipu (las columnas se eligen después de subir el archivo) e introduce lo que tienes dispuesto. Después marca las facturas cobradas: unos minutos por semana.
La herramienta aprende con ello: en cuanto hay varias facturas marcadas como cobradas, calcula el plazo medio real de cada deudor y lo usa en la previsión. Un cliente con vencimiento a 60 días que cobra de hecho a 82 se proyecta a 82 días. Todos los datos se quedan en este navegador; la copia de seguridad permite cambiar de dispositivo.
Condiciones habituales en España
| Concepto | Rango habitual | De qué depende |
|---|---|---|
| Porcentaje de anticipo | 85 % – 95 % | Sector, calidad de la cartera y antigüedad del contrato. El resto queda como retención. |
| Comisión de factoring | 0,3 % – 3 % del importe cedido | Volumen cedido, número de facturas, importe medio y alcance de la gestión de cobro. |
| Intereses | euríbor + 1,5 % – 4 % | Tu solvencia y el comportamiento de pago de tus clientes. Liquidación diaria sobre lo dispuesto. |
| Plazo de recurso | 60 – 120 días | Contado normalmente desde el vencimiento, no desde la fecha de factura. |
| Límite de concentración | 20 % – 30 % por deudor | Diversificación de la cartera. Causa más frecuente de caídas inesperadas del disponible. |
| Comisión de estudio | única, negociable | Tamaño de la línea y profundidad del análisis. En líneas pequeñas suele ser la partida más alta. |
Rangos de mercado para comprobar si una propuesta es coherente, no una oferta. Tu contrato y el extracto de la entidad prevalecen sobre comisiones, disponible y plazos.
Factoring, confirming y descuento comercial
| Factoring | Confirming | Descuento comercial | |
|---|---|---|---|
| Quién lo contrata | tú, sobre tus ventas | tu cliente, sobre sus compras | tú, con tu banco |
| Qué financia | tus facturas emitidas | los pagos de tu cliente a proveedores | efectos y facturas |
| Riesgo de insolvencia | de la entidad si es sin recurso | del banco del cliente | tuyo |
| Quién elige la entidad | tú | tu cliente | tú |
| Gestión de cobro | puede asumirla la entidad | no aplica | tuya |
| Crece con las ventas | sí | depende del cliente | no, límite fijo |
Preguntas frecuentes sobre factoring
¿Cuánto cuesta el factoring en España?
Cuenta con una comisión de factoring del 0,3 % al 3 % del importe cedido más intereses de aproximadamente euríbor más 1,5 % a 4 % sobre lo dispuesto. En una factura de 50.000 € cobrada a 60 días, el coste total suele situarse entre 500 € y 1.300 €, es decir entre el 1 % y el 2,6 % de la factura, o alrededor del 7 % al 16 % anual.
¿Qué diferencia hay entre factoring con recurso y sin recurso?
Con recurso, el riesgo de impago sigue siendo tuyo: si el deudor no paga en el plazo de recurso, devuelves el anticipo. Sin recurso, la entidad asume la insolvencia del deudor, cobra más por ello y, si la cesión transfiere realmente el riesgo, la factura puede salir de tu balance y mejorar tus ratios.
¿Qué es el factoring y en qué se diferencia del confirming?
El factoring lo contratas tú sobre tus facturas emitidas y eliges la entidad. El confirming lo contrata tu cliente para pagar a sus proveedores: si recibes una oferta de confirming, la entidad la ha elegido tu cliente y tú solo decides si anticipas o esperas al vencimiento. Son productos opuestos en cuanto a quién controla las condiciones.
¿Cuál es el porcentaje de anticipo habitual?
Normalmente entre el 85 % y el 95 % del importe de la factura. El resto se queda como retención y se libera, menos los costes, cuando el deudor paga. Porcentajes altos requieren una cartera diversificada y de buena calidad; los contratos nuevos suelen empezar más abajo.
¿Qué es la retención en el factoring?
La parte de la factura que la entidad no anticipa: con un anticipo del 90 %, el 10 % restante. Funciona como colchón frente a abonos, descuentos por pronto pago, disputas y pagos parciales. Cuando el deudor paga íntegramente, la retención se libera descontando las comisiones. Si los costes superan la retención, tendrías que devolver la diferencia.
¿Qué ocurre si mi cliente paga tarde?
Primero pagas intereses por cada día adicional. Más importante: si la factura supera el plazo de recurso — habitualmente 60 a 120 días desde el vencimiento — deja de financiarse. Tu disponible baja por el importe multiplicado por el porcentaje de anticipo y el anticipo se recupera, sin que se genere ningún apunte que te avise.
¿Por qué ha bajado mi disponible si no he dispuesto nada?
Casi siempre por uno de estos tres motivos: una factura ha superado el plazo de recurso y ha salido de la base, un deudor ha excedido el límite de concentración, o una factura ha entrado en disputa. Ninguno genera movimiento: la base simplemente se recalcula. Al introducir tu cartera, el simulador muestra cada deducción con su motivo.
¿Qué es el límite de concentración?
El techo de cuánto puede representar un solo deudor en la cartera elegible, normalmente del 20 % al 30 %. Si la cartera elegible es de 100.000 €, el límite del 30 % y un cliente debe 50.000 €, entonces 20.000 € quedan fuera de la financiación. Se aplica después de retirar las facturas no financiables.
¿Cuál es el plazo máximo legal de pago entre empresas?
La Ley 15/2010 fija 60 días como máximo entre empresas, sin que pueda ampliarse por acuerdo entre las partes. Un cliente que paga a 90 o 120 días está incumpliendo la norma, lo que resulta un argumento útil de reclamación justo cuando la factura se aproxima a su plazo de recurso.
¿Se enteran mis clientes de que uso factoring?
En el factoring con notificación sí: la factura incluye la mención de cesión y tu cliente paga a la entidad. En el factoring sin notificación no: facturas y reclamas como siempre, y los cobros van a una cuenta controlada por la entidad. La modalidad sin notificación suele exigir una gestión de cobro propia sólida y mejor solvencia.
¿Cómo se contabiliza el factoring?
Lo habitual es abrir una cuenta con la entidad: se da de baja el derecho de cobro, el anticipo se registra como cobro, las comisiones e intereses como gasto financiero y la retención se mantiene como crédito hasta su liberación. En el factoring con recurso el anticipo se refleja como deuda porque el riesgo no se ha transferido. Contrástalo con tu asesor.
¿La herramienta accede a mi banco o a mi programa de contabilidad?
No. Sin registro, sin conexión bancaria y sin integraciones. Introduces condiciones y facturas — a mano o importando un CSV que tu programa ya exporta — y todo se calcula en el navegador y se guarda solo en tu dispositivo. En el factoring sin notificación una conexión bancaria apenas ayudaría, porque el extracto solo muestra abonos agrupados.
Los rangos reflejan la práctica del mercado español de factoring en 2026. España es uno de los mayores mercados europeos, con alrededor de 270.000 millones de euros de volumen según datos de la EUF de 2024, y una dispersión de condiciones amplia: comparar varias propuestas casi siempre compensa.


