Calculadora de interés compuesto
Calculadora gratuita de interés compuesto con aportaciones periódicas, ajuste por inflación y modelización del impuesto sobre el ahorro para cuentas de ahorro y depósitos a plazo fijo.
Valor futuro
27.708 €
Crecimiento a lo largo del tiempo
| año | Aportaciones | Intereses | Saldo |
|---|---|---|---|
| 1 | 1800 € | 177 € | 6977 € |
| 2 | 1800 € | 237 € | 9014 € |
| 3 | 1800 € | 299 € | 11.113 € |
| 4 | 1800 € | 363 € | 13.276 € |
| 5 | 1800 € | 429 € | 15.505 € |
| 6 | 1800 € | 497 € | 17.802 € |
| 7 | 1800 € | 566 € | 20.168 € |
| 8 | 1800 € | 638 € | 22.606 € |
| 9 | 1800 € | 713 € | 25.119 € |
| 10 | 1800 € | 789 € | 27.708 € |
Solo con fines estimativos. La rentabilidad real y el tratamiento fiscal dependen de tu banco y de tu situación fiscal concreta — consulta con un asesor financiero.
Cómo funciona el interés compuesto
Con el interés compuesto no solo ganas intereses sobre tu depósito inicial, sino también sobre todos los intereses que ya se han abonado en el pasado. Cada liquidación de intereses se suma al saldo y, a partir de ese momento, empieza a generar intereses por sí misma en los periodos siguientes — por eso el ahorro crece cada vez más rápido en lugar de hacerlo de forma lineal.
Imagina un depósito inicial de 5000 € en una cuenta al 3 % de interés anual, con capitalización mensual, junto con una aportación adicional de 150 € al mes. En los primeros meses, los intereses abonados son pequeños en comparación con el dinero que estás aportando. Pero a medida que pasan los años, el saldo ya incorpora varias rondas de intereses sobre intereses, y el crecimiento se acelera porque la base sobre la que se calculan los intereses es cada vez mayor. La frecuencia de capitalización elegida (mensual, anual, etc.) determina con qué frecuencia los intereses ya abonados empiezan a generar intereses propios — cuanto más frecuente sea la capitalización, más se separa el tipo de interés efectivo anual del tipo nominal indicado.
Cómo tributan los intereses en España: la base imponible del ahorro
En España, los intereses de cuentas de ahorro y depósitos bancarios no se integran en la base general del IRPF (la de tu nómina), sino en la base imponible del ahorro, que también incluye dividendos y ganancias patrimoniales. Esta base tributa por tramos progresivos: cada tramo de rendimiento paga su propio tipo, no el tipo más alto sobre la totalidad. Según la Agencia Tributaria, la escala aplica el 19 % hasta 6000 €, el 21 % entre 6000 € y 50.000 €, el 23 % entre 50.000 € y 200.000 €, el 27 % entre 200.000 € y 300.000 €, y el 30 % para el exceso sobre 300.000 € — este último tramo subió del 28 % al 30 % a partir del ejercicio 2026, y esta calculadora ya usa el tipo actualizado. Además, los bancos suelen aplicar de forma automática una retención a cuenta del 19 % sobre los intereses que te abonan, con independencia del tramo que finalmente te corresponda — esa retención no es el impuesto definitivo, sino un pago anticipado que se regulariza en tu declaración de la renta.
Cuenta de ahorro remunerada y depósito a plazo fijo
La cuenta de ahorro remunerada ofrece una rentabilidad superior a la de una cuenta corriente estándar mientras mantiene disponibilidad inmediata del dinero: puedes retirarlo o traspasarlo en cualquier momento sin penalización. El depósito a plazo fijo, en cambio, inmoviliza el capital durante el plazo pactado — desde unos meses hasta varios años — a cambio de un tipo de interés que suele ser algo más alto que el de una cuenta remunerada equivalente; cancelarlo antes de tiempo normalmente implica perder parte o la totalidad de los intereses generados.
Fiscalmente ambos productos se tratan de forma idéntica: los intereses que generan tributan dentro de la base imponible del ahorro descrita arriba, con la misma escala de tramos y la misma retención bancaria a cuenta.
Ejemplo: 5000 € iniciales más 150 € al mes al 3 % durante 10 años
Partiendo de un depósito inicial de 5000 €, con aportaciones mensuales de 150 €, a un tipo de interés nominal del 3 % anual con capitalización mensual, esta calculadora arroja un valor futuro de 27.708 € al cabo de 10 años. De esa cantidad, 23.000 € proceden de tus propias aportaciones (los 5000 € iniciales más 18.000 € aportados a lo largo de la década) y 4708 € son intereses generados. Gracias a la capitalización mensual, el tipo de interés anual efectivo se sitúa en el 3,04 %, ligeramente por encima del 3 % nominal indicado. A ese ritmo, una cantidad depositada de una sola vez y sin más aportaciones tardaría aproximadamente 23,1 años en duplicarse.
Ejemplo: los mismos 5000 € sin aportaciones mensuales
Si depositaras esos mismos 5000 € al 3 % con capitalización mensual pero sin realizar ninguna aportación adicional, al cabo de 10 años obtendrías un valor futuro de 6747 €, de los cuales 1747 € serían intereses. Comparado con los 27.708 € del ejemplo anterior, se aprecia claramente cuánto del resultado final procede de las aportaciones periódicas y no solo del capital inicial: mantener el mismo plazo y el mismo tipo de interés, pero aportando 150 € al mes, marca una diferencia enorme en el resultado.
Los bancos españoles aplican de forma automática una retención a cuenta del 19 % sobre los intereses abonados, al margen del tramo que finalmente corresponda al contribuyente; esta calculadora modela el impuesto definitivo por tramos, no esa retención inicial. El tramo superior de la base del ahorro (por encima de 300.000 €) subió del 28 % al 30 % desde el ejercicio 2026, y esta calculadora ya usa el tipo actualizado.


